En Adra se pueden documentar restos arqueológicos de época fenicia (siglos VIII-VII a. C.) relacionados con las industrias de salsas y salazón de pescado, indicio de pesquerías a gran escala, especialmente de especies pelágicas, como atún, túnidos menores (bonito, melva) o caballa. Estos restos continúan en época púnica (ss. V-III a. C.) y sobre todo romana, a partir del s. II a. C y hasta los siglos. III y IV. Que se utilizase la almadraba de tiro en este período no es descartable, dada la importancia de la industria de pescado abderitana. Ya en época moderna, no ha habido continuidad en el uso de esta pesquería. Para el siglo XVIII sí hay atestiguada una almadraba en la próxima localidad de Balerma, como atestigua Sáñez Reguart (almadraba de tiro, de derecho). Como otras almadrabas almerienses estaba más especializada en la captura de melvas y bonitos. Sí sabemos que se licitaron almadrabas a principios del siglo XX, tanto en Adra como en Balerma (en este caso con la oposición de los pescadores locales, dada la ocupación territorial que genera la almadraba en los meses que está calada y las míseras condiciones de vida de los trabajadores), aunque con escaso desarrollo.Se dedicó a la elaboración de conservas en 1931, con tomate y melocotón y tomó el nombre de Santa Isabel en 1941, en honor a la suegra del dueño (el empresario virgitano Joaquín Vázquez), cuando también se trabajó el membrillo y la fruta escarchada. la fábrica Santa Isabel funcionó hasta 1997 con conservas de pescado (la muy conocida melva de Adra), y hasta hace poco se utilizaba como almacén de piensos y huevos.
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| Proceso de demolición . |





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