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jueves, 29 de septiembre de 2022

Los Castillejos de las Hortichuelas

 Los Castillejos de las Hortichuelas, es el nombre de un antiguo cortijo, situado en la confluencia de las ramblas de Las Hortichuelas y la de Los Rincones, al pie de la Sierra donde se abre a la llanura costera. El asentamiento, cercano al cortijo, se sitúa en un cerro, última prolongación aislada del sistema montañoso de Sierra de Gádor, caracterizado a nivel petrológico por filitas y cuarcitas con formación local de yesos que afloran a pocos cientos de metros al norte. De escasa altura sobre el terreno circundante (unos 40 m.), y en especial sobre el inmediato sistema fluvial mediterráneo, se encuentra rodeado por materiales sueltos de conos de deyección de piedemonte y aluviales de las dos ramblas que se unen a su pie. La Rambla de las Hortichuelas, más importante, recoge las aguas de la cuenca alrededor de Enix, mientras que las de Los Rincones, que fluye a levante, tiene una cuenca más corta, en 1988 el área fue intensamente reacondicionada y el yacimiento parcialmente destruido. El asentamiento debe corresponder a la alquería de Bayanis, citada por Ibn Qadí, autor que recoge informaciones del almeriense Ibn AlJatima referentes a mediados del s. XIV (Molina, 1989: 158), aunque ignoramos el contexto en el que es mencionada, con posterioridad desaparece cualquier información a la existencia de un lugar habitado en la zona. La población debió trasladarse desde la costa a mediados del Siglo XVI. 





  Como deducción cronológica a partir del estudio del material cabe destacar la relativamente corta perduración del asentamiento. Los materiales de Los Castillejos presentan una datación centrada en el Siglo XIII. A pesar de lo improbable que puedan avanzar significativamente en el S. XIV, sí se contrastaba supervivencias anteriores, con más claridad en las jarras pintadas, de modo sencillo, al manganeso, el candil de piquera y las marmitas que perfectamente podrían quedar englobadas en la segunda mitad del Siglo XII, al igual que la cerámica estampillada, los restos constructivos sobresalen entre la matriz rocosa del lugar por su escaso relleno arqueológico. Las viviendas domésticas se asentaron directamente sobre el terreno natural, aprovechando los espacios libres de afloramientos. Se extendían por media hectárea. Un cálculo teórico de población a partir de una 30-35 unidades domésticas señala de 150 a 175 habitantes, estas construcciones ocupaban la cima del cerro, adosadas a muros longitudinales, pero lo único que parece restar de ellas son algunos muros aislados, orientados hacia el NW (340-160º).Los muros tienen 50 cm. de grosor. Las huellas de repicado superior parecen mostrar que fueron rebajados intencionalmente. Los fragmentos de tejas encontrados -de arcilla rojiza pero poco numerosos- hace probable que fuera este el modo de cubierta. A pesar de encontrarse incompletamente reconstruido el reticulado residencial, podemos definir la población como un aglomerado concentrado, sin estructura urbana y con probable acceso no perimetral a las viviendas. El hecho de ocupar una pequeña cima, vértice de la confluencia de dos cursos irregulares de agua y tener una pequeña estructura defensiva adjunta, aumentaría su seguridad.

Texto resumen de la publicación de: Lorenzo Cara Barrionuevo y Jorge Cara Rodríguez.

Fotos de: David Téllez Martínez  y Joaquín Berenguel.

martes, 14 de diciembre de 2021

Museo Aula del Mar

 El Aula del Mar es un Museo que nace de la necesidad de poner en alza los valores del municipio para conseguir un desarrollo sostenible.  Consta de 500 metros cuadrados aproximadamente, donde hay zonas con ruido del mar, espacios dedicados a los cetáceos, réplicas de delfines que tienen su zona de paso en el litoral local, juegos interactivos, un gran panel sobre avifauna local y un espacio dedicado a la Posidonea y especies asociados recreadas en un acuario. Todo ello está dotado con las más novedosas tecnologías que fusionan la diversión, la formación y la concienciación social y ambiental que incentivará el respeto al medioambiente y, con ello, a la flora y fauna marítima.






Horario de invierno:
De martes a sábado
de 10:00 a 14:00 y de 17:00 a 19:00
Domingos y festivos de 11:00 a 13:00

Horario de verano:
De martes a sábado
de 10:00 a 13:00 y de 18:00 a 21:00
Domingos y festivos de 11:00 a 13:00




Fuente y Fotos deroquetasdemar.es


domingo, 11 de julio de 2021

Gabriel Cara Gonzales

 Casado con Josefa Rodríguez, tuvieron cuatro hijos. Vecino de Roquetas: sus gentes, su tierra y la mar ocuparon el interés de toda su vida y su obra. Hijo de padre agricultor y ganadero y de madre de familia dedicada a la pesca. Deja la escuela a los 12 años y se incorpora al negocio familiar: una panadería y tienda de ultramarinos, en el Barrio Bajo de Roquetas. Trabajó en numerosos sectores, junto a sus hermanos y luego con sus hijos: panadería, tienda, fábrica de gaseosas, alhóndiga, gas, electrodomésticos, un cine (1963). Fue el primer empleado de Caja de Ahorros de Roquetas (1958). Participó en múltiples actividades locales: desde 1966 en varias asociaciones culturales; en los años setenta participa en el movimiento vecinal; apoya y colabora con distintos deportes: fútbol (C.D. Roquetas), petanca (el club lleva su nombre), ajedrez (El club de Ajedrez Roquetas tuvo su sede en sus locales) y especialmente deportes náuticos: pesca submarina y vela (crea la primera escuela de vela del municipio en 1974). También destacó por su decidido apoyo a los mayores: tanto en la constitución de varias asociaciones, como en la promoción de la residencia de mayores del Puerto. Su pasión por la historia se origina con el apoyo a su hijo Jorge y a Lorenzo Cara Barrionuevo en la investigación sobre Turaniana (1987). Una vez jubilado, cursa los estudios de Historia Moderna en el Aula de Mayores de la Universidad de Almería, finalizando en el año 2003.

Gabriel Cara Gonzales  (Roquetas de Mar, 1931 - El Ejido, 2019). Investigador, historiador y filántropo.

Su contribución se puede sintetizar en tres áreas:

A) Investigación histórica sobre Roquetas y el Poniente, que encontramos, sobre todo, en sus libros. Un aspecto destacado en esta área es su trabajo en el campo de la genealogía. No hay visitante, sea de Roquetas o venga de fuera, que no encuentre las raíces de sus antepasados en la documentación estudiada y organizada en su archivo.

B) Su centro de documentación, colección fotográfica y museo etnográfico de Roquetas. En 1987 comienza a recopilar piezas etnográficas, fotografías antiguas y documentación relacionada con actas municipales, censos, libros de bautismos, documentación de marina, etc., que serán el germen del actual centro, conocido como Archivo-Museo de Gabriel Cara, equipado artesanalmente, auto sufragado e instalado en local propio. En su gestión colaboraban sus amigos y familia. Un espacio dedicado al campo, al mar, a las salinas y a los oficios tradicionales. Mención especial merecen sus maquetas sobre elementos importantes de la historia de su pueblo, donde destaca la del casco -casa por casa- de Roquetas en 1940.

C) Divulgación de la historia de las gentes y la tierra del Poniente y Roquetas: en jornadas, conferencias, asesoramiento de múltiples trabajos de escolares y de universitarios, entrevistas, semanas culturales, visitas a colegios e institutos, medios de comunicación, etc.

Ha recibido múltiples galardones y el reconocimiento de sus vecinos y de la sociedad almeriense; y de asociaciones como Posidonia, Amigos de la Alcazaba y Unidos por Turaniana -entre otras-; un colegio de las Marinas lleva su nombre: el CEIP Gabriel Cara. El único reconocimiento que le faltó fue el de la autoridad municipal de la época.

Sus últimos años de vida fueron duros por la pérdida de la vista que le impedía trabajar al ritmo intenso e infatigable de los últimos treinta años. Su figura y su obra formará siempre parte de la historia de Roquetas. En palabras de Juan M. Galdeano, amó a su pueblo y ofreció lo mejor que tenía: “A los roqueteros, nativos o de adopción, nos enseñaste a echar raíces, a descubrir que nuestro pueblo también tenía historia y que nosotros formamos parte de ella.”




INSTITUTO DE ESTUDIOS ALMERIENSES

Fotos de Archivo de la web www.museogabrielcara.es

Fotos del Grupo de Facebook Museo Histórico Gabriel Cara


Museo Gabriel Cara

domingo, 14 de junio de 2020

Arrecife Barrera de Posidonia

El arrecife barrera de Posidonia es un arrecife natural situado entre las poblaciones costeras de Roquetas de Mar y Aguadulce con una superficie de unas 108 Has.

Declarado Monumento Natural, el Arrecife Barrera de Posidonia, es uno de los escasos arrecifes de posidonia que aún se conservan en la costa mediterránea, único en el litoral andaluz.


En estas formaciones vive una amplia comunidad de fauna submarina compuesta por peces, camarones, cangrejos y esponjas que encuentran aquí un lugar idóneo para refugiarse, alimentarse y reproducirse.

Esta planta marina, llamada Posidonia oceánica, posee cualidades muy peculiares. Presenta unas hojas largas y verdosas con forma de cinta que pueden alcanzar hasta un metro de longitud. Se mantiene unida al suelo por medio de un denso entramado de tallos y pequeñas raíces con las que coloniza los fondos. Sus extensas praderas litorales contribuyen a la fijación de los sedimentos y arenas provenientes de la costa, formando una barrera que evita de manera eficaz la pérdida de superficie de las playas.


domingo, 9 de febrero de 2020

Torre de Rambla Honda

En el siglo XIII, cuando se crea el Reino Nazarí de Granada por Muhamad I, esta región es parte de la tahá de Felix. Debido a la piratería  Yúsuf Iº se vio obligado a fortificar la frontera marítima , mandando  construir una serie de torres y atalayas a lo largo del litoral mediterráneo entre las que se incluyen las de la zona de Las Roquetas, Torre del Esparto o Rambla Honda, situada en Aguadulce y Torre de las Roquetas situada en el actual barrio del Puerto. Actualmente esta torre está desaparecida.



miércoles, 5 de febrero de 2020

Torre de los Bajos

Esta torre reducto se encontraba situada en la playa de los Bajos, en Roquetas (Almería), junto al embarcadero o Portezuelo de los Bajos. Formaba parte del sistema defensivo de la costa del reino de Granada, y en 1767 ya estaba terminada. Se hizo a expensas de Don Pedro de Iriarte.


Estaba levantada según el proyecto realizado por el arquitecto José Crame, unos planos comunes diseñados para este tipo de torre en hornabeque, con forma de herradura, que según el RAE significa: «Fortificación exterior que se compone de dos medios baluartes trabados con una cortina. Sirve para lo mismo que las tenazas, pero es más fuerte, por defender los flancos mutuamente sus caras y la cortina».

Disponía de dos cañones de a 24 libras, para cruzar el fuego con el Castillo de las Roquetas, impidiendo el desembarco de piratas berberiscos, el contrabando litoral y protegiendo el embarque de cereal, esparto y barrilla que se realizaba en el fondeadero y Portezuelo de los Bajos.

Aún podemos observar la superficie de su planta y contorno en las fotos aéreas, estando situada al norte magnético del cuartel de los carabineros. Para situar exactamente el lugar donde estuvo erigida nos ha ayudado el planillo de Don Francisco Salas Almansa, escala 1:400, que rescató del olvido don Juan Pedro Vázquez Guzmán, en su inestimable libro «Vícar: un pueblo, una historia», así como las indicaciones de Lorenzo Cara y Jorge Cara Rodríguez. Parte de la documentación utilizada es del Archivo de Simancas, gracias a la visita que realizaron la historiadora Ana Claro y Gabriel Cara González.

Os adjuntamos un planillo de situación para el que hemos usado la fototeca digital del Ministerio de Fomento. Entre los últimos roqueteros que vivieron en el cuartel de carabineros actualmente en pie debemos destacar a José Navarro, Jefe de Puesto.

Este artículo parte de un ánimo divulgativo, intentando impulsar nuestro patrimonio y nuestro rico pasado, pues para una investigación integral de esta torre y su contexto pronto os haremos llegar otras iniciativas. No nos cabe duda de que sería interesante rescatar el cuartel para un fin social-cultural, como centro de interpretación de la Ribera de la Algaida.

(Texto de Gabriel José Cara Rodríguez)

viernes, 31 de enero de 2020

Molino de viento Roquetas de Mar

Este molino fue una de las obras que el regidor de Almería en el año 1777, Miguel de Cambronero, impulsó. Es una estructura cilíndrica de mampostería desigual de la cual el tiempo ha hecho desaparecer el techo de madera y las aspas.

Se accedía a su interior mediante una pequeña puerta adintelada (ahora una puerta de garaje) y, en lo alto, presentan ventanillas (actualmente lo que hay en lo alto es un cableado). En su origen de la cubierta salía un grueso tronco, el eje, al que se trababan las cuatro aspas, formadas por dos maderos largos, que formaban una cruz.



Cabe destacar que el catálogo del PGOU dice textualmente ”Se pone en valor tanto el elemento como su entorno inmediato” algo claramente alejado de la realidad a la vista de la imagen.


Fuente: https://almeriaenlared-wordpress-com

Necrópolis Musulmana de Baŷānis

A la conocida Turaniana le sucede en el periodo medieval una aldea musulmana que las fuentes árabes llaman «al-Biŷānis», «al-Binŷās» o «Baŷānis». El nombre lo conocemos por los geógrafos al-Udri, nacido en la vecina Dalaya (Dalías) en el siglo XI, y el posiblemente ceutí al-Idrisi. A la hora de describir el camino de Almería a Málaga, mencionan a esta al-Biŷānis como una alquería situada a 6 millas al oeste de Almería, ruta que continúa hacia Berja y Dalías.


En cualquier caso, la extensión de al-Biŷānis no alcanzó la de Turaniana, más bien se limitó a su parte norte, en el entorno de Torrequebrada. También se nombra un torre desde donde se encendía fuego para avisar de barcos enemigos, posiblemente una de las existentes en nuestra costa.

Los restos arqueológicos que nos han llegado son escasos a la espera de una excavación completa: cerámica medieval y un cementerio árabe. Los enterramientos islámicos se caracterizan por no tener grandes riquezas y carecer de ataúd (salvo excepciones), envolviendo el cuerpo en una serie de lienzos. Posteriormente era depositado sobre su costado derecho y con la cabeza mirando hacia La Meca, tal y como se encontró el enterramiento de un adolescente que presentamos en la imagen durante la excavación arqueológica de 1993.

(Texto de Juanmi Galdeano Manzano y fotografía del archivo de Gabriel Cara González)

Bibliografía: CARA GONZÁLEZ, G. (2004). Roquetas de Mar. 400 años de historia, siglos XVI-XX.

Torrequebrada

La torre almenara que protegía el paraje de los Bajos de Roquetas se llamó «Torre Quebrada» al haberla inutilizado presuntamente un rayo. Era una sólida construcción ligeramente ataluzada de mampostería y alzado de tapial. Medía casi 5,5 metros de lado y a finales de los años cincuenta sus muros alcanzaban todavía los 3,5 metros de altura.

A la primera estancia se accedía por una puerta a 2,2 metros del suelo. Pudo tener terraza para prender las fogatas en caso de emergencia pero las escasas fotos que han llegado a nosotros la presentan ya muy maltrecha.

Se ha especulado sobre su cronología y función. Joaquín Delgado que fue el primero que la describió (1959), afirmaba que era un mausoleo romano turriforme. En realidad, parece seguir el modelo de torre litoral nazarí de mediados del siglo XIV. Por lo tanto, sería parecida a la de Roquetas, conservada en parte hoy en el interior del castillo de Santa Ana.

La torre, protegida como todas las fortalezas por una ley de 1949, tuvo la mala suerte de encontrarse en un lugar de amplio potencial turístico. Así, en 1960 se emprendían trabajos de somera urbanización en el entorno y dos años después era volada.



Texto de Lorenzo Cara Barrionuevo

Torre de la Molineta

La edificación situada en la carretera de Alicún, a medio camino entre Algaida y El Parador, pertenece a una serie de instalaciones destinadas a la obtención de agua y que estaban vinculadas a los poblados de colonización creados hacia la segunda mitad del siglo XX para impulsar para el desarrollo agrícola de distintas zonas de la geografía española.

Es una torre de planta circular rematada con almenas, construida con muro de carga y revestido con mortero de cal. Da acceso a su interior una pequeña puerta adintelada y, en lo alto, sobre la cubierta se sustenta una estructura métalica, a la que se traban las aspas del molino.

La caída en desuso y el abandono del edificio ha debido ser la causa inicial de su ruina; no obstante, las transformaciones del su entorno cercano, lo han descontextualizado de su entorno natural. Las intervenciones en molinos que respondan legítimamente a las demandas del uso contemporáneo deben llevarse a cabo mediante la introducción de técnicas y materiales que mantengan un equilibrio de expresión, apariencia, textura y forma con la estructura original.



Antigua Noria de Cerrillos

Mayor complejo salinero del Poniente Almeriense.  Complejo de Cerrillos, Punta Entinas-Sabinar.

Cartel Informativo.
Salinas.
Salinas.
Cartel Informativo.
Instalaciones.
Instalaciones.
Instalaciones.
Noria.
Noria.
Mecanismos.
Motor.

miércoles, 28 de agosto de 2019

Cuartel de Carabineros de Roquetas de Mar

El Cuerpo de Carabineros fue un cuerpo armado español cuya misión era la vigilancia de costas y fronteras, y la represión del fraude fiscal y el contrabando. Fue creado en 1829 y tras la Guerra Civil, en 1940 fue integrado en la Guardia Civil.
Tenían presencia en las fronteras terrestres, provincias marítimas y en Madrid. El lema de los Carabineros era: Moralidad, lealtad, valor y disciplina y su insignia era un sol que surge con todos sus rayos en el horizonte.
Es uno de los pocos cuarteles de Carabineros que quedan en España. 
Mediante una ley  impuesta el 15 de Marzo de 1940  desaparece ente cuerpo a nivel nacional. 










sábado, 24 de agosto de 2019

Turaniana

El yacimiento de Ribera de la Algaida o de Turaniana se encuentra situado en el término municipal de Roquetas de Mar, en el paraje denominado La Algaida. Se trata de un yacimiento clásico en la historiografía arqueológica almeriense, que ha sufrido varias fases de destrucción, excavaciones semiclandestinas y otros estudios, que han puesto de manifiesto su importancia arqueológica. 
La secuencia que ofrece este sitio arqueológico abarca desde el Bronce Pleno Argárico hasta la Edad Media, con una importante secuencia material de época romana, pudiéndose destacar la existencia del denominado Puerto de los Bajos utilizado como fondeadero, que facilita amplias posibilidades comerciales en este asentamiento. 

Planimetría.
Planimetría.

Según los estudios de Cara Barrionuevo,, Turaniana debió tener una extensión de unas 10 hectáreas, a las que habría que añadir 3 hectáreas de la necrópolis. 
Los límites aproximados serían a Levante demarcado por el mar, al noreste linda con una urbanización turística y con el camino que iba al antiguo cortijo de Torres, al noroeste con una zona actual de invernaderos y enarenados que limita al norte con el paraje de "Las Parras", distando unos 300 metros a la orilla del mar; al suroeste viene circunscrito por el antiguo camino conocido como "Carretilla de los Marinos" hasta el "Camino de la Envía" en la vereda más al norte y de allí al sureste hasta llegar al Saladar de "La Charca"
A esta extensión correspondería teóricamente  una población aproximada de 1500 personas, al menos en su momento de mayor auge. Esto convertiría a Turaniana en una población de tipo medio.

El urbanismo se centraría en un eje mayor, que  parece siguió el trazado del camino antiguo de Almería. A este decumanus maximus se unirían otros decumani menores y paralelos, formando calles cruzadas por otras perpendiculares hasta conseguir un reticulado ortogonal.

Fuera del recinto de la población y en terrenos públicos se situaban las necrópolis, en este caso dos muy desiguales en envergadura, extendidas a lo largo del camino principal.

Del urbanismo antiguo son muy escasos los restos conservados, aunque de ellos se puede deducir que la zona litoral tendría un marcado carácter industrial relacionado con las pesquerías y el comercio y en ella parece haberse situado al menos una factoría de salazones, almacenes y pequeños astilleros. La zona más interior pudo formar la zona residencial de la población, con viviendas de distintos tipos según el estatus de sus moradores. El área artesanal y de manufacturas debió situarse en la zona suroeste, en los alrededores de la necrópolis principal.


viernes, 23 de agosto de 2019

Estructura Militar Hoyo de Gómez

Entre invernaderos en el municipio de Roquetas de Mar se encuentra una estructura militar llevado a cabo por el Gobierno Republicano, para hacer frente al bando franquista  y a los navíos de la Kriegsmarine que  participaron activamente en la Guerra Civil Española y, sobre todo, en la Segunda Guerra Mundial. 

Este patrimonio se puede considerar como Patrimonio olvidado , ya que no se ha procedido en todo este tiempo a su protección, puesta en valor y ni a su inscripción para que el bien sea considerado de Interés Cultural. Forma parte del sistema defensivo de baterías de costa y está compuesto por una batería y refugio.














Las baterías de costa consistían en complejos militares de artillería pesada que se situaban cerca de la orilla del mar y su objetivo principal era defender una plaza, un arsenal o un paso importante, frente a los ataques de las escuadras enemigas. Según el armamento que recibían se clasificaron en baterías de perforación, baterías ordinarias, baterías de tiro rápido, baterías de obuses, baterías de morteros y baterías auxiliares.

Las baterías de perforación estaban equipadas con piezas de gran calibre y se establecían en lugares que eran de paso obligado de los buques. Se utilizaban para batir con tiro directo y proyectil perforante las partes más protegidas de los acorazados.

Las baterías ordinarias estaban armadas generalmente con piezas de calibre medio y se destinaban a hostigar los buques enemigos a todas las distancias posibles; para ello usaban tanto proyectiles ordinarios como proyectiles de gran capacidad de carga de combate y explosivos. Rara vez se empleaban proyectiles perforantes, cuyo blanco eran las partes menos protegidas de los barcos de combate, las superestructuras y las cubiertas blindadas. Estas baterías hacían un fuego muy denso y continuado, por cuyo motivo las piezas que las formaban eran o bien de tiro o bien de carga rápida.

Las baterías de tiro rápido tenían la misión de impedir los desembarcos, mientras que las baterías de obuses y de morteros de gran calibre se utilizaban para batir con fuegos curvos las cubiertas de los buques enemigos.

Por último, las baterías auxiliares eran las que se organizaban con piezas normales de campaña o de sitio, que por lo general eran móviles, y que ayudaban a la defensa en condiciones análogas á las de las baterías de pequeño calibre. Si se consideraba a las baterías de costa como obras de fortificación, apenas se diferenciaban de las de plaza, y por ello eran como éstas a barbeta, "acasamatadas" o acorazadas. Las primeras eran las más recomendadas tanto por sus condiciones de economía, como la facilidad de su servicio y la gran amplitud de su sector de fuegos.

Fotos de: David Téllez

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